http://lady-sai.blogspot.com/search/label/Lost%20in%20translation
lunes, 14 de enero de 2013
domingo, 22 de julio de 2012
Leemos
"...a veces leemos porque hemos abandonado otras cosas".
Que se levanten los muertos de Fred Vargas
viernes, 22 de junio de 2012
Investigar
- ¿Y qué?
- Pues que no inventes lo que no existe para ignorar que has perdido lo que existe. Nosotros taparemos de nuevo el hoyo».
Fred Vargas, Que se levanten los muertos
jueves, 21 de junio de 2012
Imaginación
viernes, 8 de junio de 2012
El desierto desde el que no dejo de escribir
Todo suena a ramas secas. Todo huele a aire caliente y humedad. No hay rastro de lluvia ni lo habrá en meses. Nuestros cuerpos sudan, se vuelven pegajosos, derraman litros, se funden y deshacen, pierden su volumen.
Ahora hace calor, la ciudad está en silencio, nos refugiamos en casas que se convierten en hornos o iglús y seguimos trabajando como lo hacen las hormigas. Los sureños nos adaptamos, no decidimos dormir ni quejarnos como lo hacen en alguna que otra ciudad del Norte y si lo pensamos hacer preferimos tomar un granizado. ¡De horchata si puede ser! Nos despertamos sin despertador, con el cantar de los pájaros que se han quedado en nuestra ventana o en la palmera de enfrente. Nos levantamos cada día y dejamos que se enfríe el café o lo cambiamos por leche. Pasamos del agua caliente del invierno al agua fría y elegimos la ropa con menos tela que podamos encontrar en nuestro armario. Soñamos despiertos con las olas del mar y con algo de melancolía. Luchamos contra mosquitos, avispas y cucarachas, pero apagamos la radio para escuchar el canto de los grillos al volver a casa después del trabajo. Es un poco como vivir en el desierto, solo que los oasis están en nuestro interior.
El kippel
Así, leyendo un artículo en una revista de divulgación científica, me he encontrado con un artículo sobre el trabajo del Dr. Rathje y la basurología. Según Rathje, quien investiga aquello de lo que se deshace el ser humano en expediciones arqueológicas en vertederos cual kippel que invade el mundo en la novela de K. Dick, nuestra basura conformaría la huella de nuestra existencia actual para las siguientes generaciones. ¡Qué bien! pensaríamos irónicamente algunos... cuando en realidad nuestra propia contribución a la contaminación o degeneración del planeta se convierte en el vestigio del paso del hombre moderno por la Tierra. Probablemente esta triste observación sea en realidad el único argumento positivo desde un punto de vista estrictamente científico.
Pero la generación de kippel va más allá: en cierto modo siente el vacío y se produce a sí misma. De forma extensiva, lo arrasa todo como reacción al propio abandono del hombre. Y es para preguntarse: ¿Acaso no nos abandonamos? ¿No hacemos lo mismo con gobiernos que no miran, que ladean la cabeza y cierran los ojos sobre aquello que no les es económicamente rentable? ¿No nos sentimos atrapados, nosotros meros ciudadanos del mundo? ¿Acaso no queremos escapar del kippel?Y sin embargo nos quedamos en nuestra tierra, desolada y rota, seca... esperando encontrar un último indicio de vida entre las ruinas para seguir luchando. Esperamos encontrar esa pequeña araña que trepa entre los vestigios de nuestra vida.
sábado, 26 de mayo de 2012
Las hormigas
El mar estaba en calma y no era emocionante, pero pese a las fechas la playa ya estaba llena, había demasiados cuerpos, ruidos y gritos.También había hormigas de esas que aparecen de la nada en los hombros y otras que trepan desde los dedos de los pies por las piernas y hasta mis muslos. ¿Me querían comer a mí? Yo prefiero pensar que la crema solar era lo que me convertía en comida, en un cachito de carne para darles de comer a las hormigas.
Harta de ser sólo un pienso humano, decidí volver, mirar en el espejo lo que quedaba de mi cuerpo y escribir a mano páginas y páginas de emociones fuertes. Con suerte, así volverían las olas y yo iría a verlas.
martes, 22 de noviembre de 2011
Una romántica incurable
Para Ellie, el romanticismo había sido la fuerza motriz de su vida, fuente de innumerables placeres. Defensora y practicante del romance, partió a reunirse con el hechicero."
Contacto
Carl Sagan
domingo, 23 de octubre de 2011
Necesidad de huir
¿Pero acaso porque la dichosa frase hecha sea una cita de un documento tan "sagrado" justifica nuestro comportamiento como el correcto? ¿No puede ser dolorosa y conmovedora la muerte de un ser humano independientemente de su edad, de su comportamiento deportivo, de los riesgos asumidos o de las precauciones tomadas? ¿Acaso matar a un asesino no nos convierte en asesinos? ¿O quizás la barbarie perpetuada por uno justifica la maldad y la venganza de los que sobreviven? Son muchas preguntas, que se pueden abordar desde miles de puntos de vista distintos, por personas diferentes, con culturas, lenguas, edades, vivencias distintas... pero claro que para abordarlas y pensar un poco, también estaría mejor bajar la voz y atender. Evitar los gritos y con calma, aguzar las orejas, me parece la cualidad del más sabio, o quizás del más humano.
Un día y otro y otro más, a mí ya me dijeron de bajar la voz, no de callar. Un gran consejo. Desde entonces he intentado bajar el tono, oír, escuchar y pensar, sin por ello silenciar mi propia voz. Y de esta manera, he podido oírme a mí misma, tanto a mis juicios como a las grandes, pequeñas y miles de dudas, a escuchar y aceptar la existencia de otra opiniones similares o contrarias, ajenas y extrañas. He atendido y las he criticado para bien y para mal, en eso consiste la crítica. Algunas las he aceptado y almacenado en mi caja fuerte, mientras otras las he rechazado pero con argumentos y razones propias. Y desde entonces procuro no imponer porque la riqueza del hombre es su inteligencia y su pensamiento, si es que considera que lo tiene.
Pero cuando sientes que te imponen un mismo juicio, contrario al tuyo propio, por más que hayas expuesto y alzado tu voz sin subir el volumen, entonces sientes la derrota social, las ganas de abrir el cerco y huir, para que a tu propio pensamiento no lo encarcelen. Necesitas huir en la lectura, hacia una vida ajena, en un pensamiento lejano, hacia otro paisaje con un aire fresco y una luz distinta. Lo único que acabas queriendo es huir a toda prisa para refugiarte en unos brazos comprensivos que, suaves y amables, silenciosos y atentos, entiendan de valores y aceptación del otro.
domingo, 2 de octubre de 2011
J'attends
Pas d'réveil en fanfare, c'est un état d'esprit
J'attends qu'le lait dans l'bol ait la couleur des céréales
Et c'est réel en général pas d'réveil idéal
[...]
Puisque le temps n'm'attend pas, moi je l'attends d'moins en moins
Et je remets à aujourd'hui c'que j'ai envie de faire demain
Alors quand j'peux j'agis et quand j'le sens j'm'exprime
Ca changera p't'être pas l'monde mais si tu sais lire entre les rimes
Tu comprendras ma pensée et mes façons d'avancer
Avant qu'il soit trop tard je me prépare et j'essaie
J'attends toujours l'ascenseur, j'attends toujours les feux verts
Mais j'ai le sourire sincère et je garde l'esprit ouvert
Alors je rentre chez moi enfin pour une soirée sabbatique
[...]
miércoles, 3 de agosto de 2011
Tokio Blues I
- No, no la quiero para mí -añadí-. Estoy demasiado acostumbrado a ser yo.
Murakami, H. (2005).Tokio blues. p.78


