No me gusta el teléfono... Ya está. Lo he dicho. Aunque en sí no está mal como aparato. Pero aunque nos saque del apuro: odio hablar por teléfono. ¿Lo he dejado claro? En realidad, no sé si es por lo que cuesta económicamente el hablar por ahí, pero creo que nos sentimos obligados a decir algo y abusar de las palabras cuando no las necesitamos pronunciar casi.
Sabes, soy más de las de "una imagen vale más que mil palabras", pero no sólo: una mirada, una foto, una imagen, una grabación, un silencio, un gesto. Pero es verdad, eso ya lo sabes. Creo que, de hecho, es algo que compartimos: una aversión a la comunicación verbal oral en la que no se contemple ningún otro factor comunicativo salvo el de los ruidos de fondo.
Así que volviendo a hace un rato, me habría gustado no hablar, sino escuchar, oír una risa, escuchar una respiración, algunas palabras, ese silencio de la espera sin interferencias y con algunas notas de fondo. Me habría encantado ver, observar, admirar, seducir a mi interlocutor... comunicar pero a mi manera. En fin, espero que vuelva Internet enseguida porque los de nuestra especie ya no sabemos vivir sin, aunque a veces nos creamos demasiado modernos como para poder prescindir de él a nuestro antojo o a merced de los protocolos de terceros.
http://lady-sai.blogspot.com/search/label/Lost%20in%20translation
domingo, 9 de octubre de 2011
domingo, 2 de octubre de 2011
J'attends
J'attends un peu d'être en retard avant d'me sortir du lit
Pas d'réveil en fanfare, c'est un état d'esprit
J'attends qu'le lait dans l'bol ait la couleur des céréales
Et c'est réel en général pas d'réveil idéal
[...]
Puisque le temps n'm'attend pas, moi je l'attends d'moins en moins
Et je remets à aujourd'hui c'que j'ai envie de faire demain
Alors quand j'peux j'agis et quand j'le sens j'm'exprime
Ca changera p't'être pas l'monde mais si tu sais lire entre les rimes
Tu comprendras ma pensée et mes façons d'avancer
Avant qu'il soit trop tard je me prépare et j'essaie
J'attends toujours l'ascenseur, j'attends toujours les feux verts
Mais j'ai le sourire sincère et je garde l'esprit ouvert
Alors je rentre chez moi enfin pour une soirée sabbatique
[...]
Pas d'réveil en fanfare, c'est un état d'esprit
J'attends qu'le lait dans l'bol ait la couleur des céréales
Et c'est réel en général pas d'réveil idéal
[...]
Puisque le temps n'm'attend pas, moi je l'attends d'moins en moins
Et je remets à aujourd'hui c'que j'ai envie de faire demain
Alors quand j'peux j'agis et quand j'le sens j'm'exprime
Ca changera p't'être pas l'monde mais si tu sais lire entre les rimes
Tu comprendras ma pensée et mes façons d'avancer
Avant qu'il soit trop tard je me prépare et j'essaie
J'attends toujours l'ascenseur, j'attends toujours les feux verts
Mais j'ai le sourire sincère et je garde l'esprit ouvert
Alors je rentre chez moi enfin pour une soirée sabbatique
[...]
lunes, 26 de septiembre de 2011
Noches
Esta noche es una de esas noches que resumen las últimas tres semanas y probablemente las próximas también. Todas ellas, o casi, las paso a solas entre líneas y notas, diálogos, personajes y personas, recuerdos y deseos.
Últimamente da igual que sea domingo, lunes o miércoles.
Las noches como ésta se parecen, se alargan, solas, sin dormir, sin agotamiento del cuerpo ni de la mente, sin que se haga de día, pero pasando de las tres de la mañana... con miles de recuerdos, palabras y consejos, algunas fotos, multitud de sonidos, el sabor de unas gotas de chocolate con trocitos de plátano en el helado, con los 36 proyectos anotados en dos trozos de papel, la arena entre los dedos de los pies, la carretera delante, mis ganas de aprender...
Era domingo, aún no he pegado ojo, mañana empieza la semana y los minutos siguen pasando. Me ha vuelto a entrar hambre pero no queda leche casi, como siempre, y las últimas galletas ya me las he comido hace tres minutos o más de veinte. Quiero seguir escribiendo pero una vez más el sueño va apoderándose de mis ojos que se van cerrando, muy a pesar de no tener ninguna razón para hacerlo.
Últimamente da igual que sea domingo, lunes o miércoles.
Las noches como ésta se parecen, se alargan, solas, sin dormir, sin agotamiento del cuerpo ni de la mente, sin que se haga de día, pero pasando de las tres de la mañana... con miles de recuerdos, palabras y consejos, algunas fotos, multitud de sonidos, el sabor de unas gotas de chocolate con trocitos de plátano en el helado, con los 36 proyectos anotados en dos trozos de papel, la arena entre los dedos de los pies, la carretera delante, mis ganas de aprender...
Era domingo, aún no he pegado ojo, mañana empieza la semana y los minutos siguen pasando. Me ha vuelto a entrar hambre pero no queda leche casi, como siempre, y las últimas galletas ya me las he comido hace tres minutos o más de veinte. Quiero seguir escribiendo pero una vez más el sueño va apoderándose de mis ojos que se van cerrando, muy a pesar de no tener ninguna razón para hacerlo.
Un consejo que quizás sea mejor no olvidar
"No te reprimas por nadie y, cuando la felicidad llame a tu puerta, aprovecha la ocasión y sé feliz. Puedo decirte por experiencia que estas oportunidades aparecen dos o tres veces en la vida y, si las dejas escapar, te arrepentirás para siempre".
Murakami, H. (2005): Tokio Blues. Maxi TusQuets, Barcelona, p. 350-351
Murakami, H. (2005): Tokio Blues. Maxi TusQuets, Barcelona, p. 350-351
viernes, 23 de septiembre de 2011
Vuelta
Vuelta a la ciudad cuando también vuelven las nubes, de esas grises claroscuras que dejan con la duda de la lluvia. Vuelta al frío del iglú de mi casa cuando fuera hace calor. Vuelta al riesgo de que esa puerta se abra sin avisar cuando lo único que quieres tú, pequeñita, es dormir acurrucada en tu universo.
Facto Delafe y Las flores azules - Enero en la playa
Facto Delafe y Las flores azules - Enero en la playa
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Es tarde ya
Es tarde ya.
Y como todas las últimas noches, empieza a hacerse tarde. Sí, me gustaría poder dormir. Dormir entre tus piernas, acurrucada ahí donde me puedes ver y acariciar cuando tiemblo en esos sueños que nunca recuerdo. Pero no siempre se puede, igual que no siempre se sueña.
Como todas las últimas noches, en mi cabeza no hay más que ruido, un ruido molesto que, como la huella del agotamiento que no se ha impreso, no me deja cerrar los ojos. Es ese ruido al que sólo consigue acallar algún que otro autor convincente después de recorrer páginas y páginas llenas de palabras.
Como todas las noches necesito recordar lo que se siente en ese coche, en tu abrazo o siguiendo las notas de piano que me envuelven como si estuviera en una burbuja de esas transparentes que se elevan y se pierden de vista.
Como esta noche que, igual que en las últimas, se hace tarde y luego temprano, y no deja de parecerme una eternidad.
Y como todas las últimas noches, empieza a hacerse tarde. Sí, me gustaría poder dormir. Dormir entre tus piernas, acurrucada ahí donde me puedes ver y acariciar cuando tiemblo en esos sueños que nunca recuerdo. Pero no siempre se puede, igual que no siempre se sueña.
Como todas las últimas noches, en mi cabeza no hay más que ruido, un ruido molesto que, como la huella del agotamiento que no se ha impreso, no me deja cerrar los ojos. Es ese ruido al que sólo consigue acallar algún que otro autor convincente después de recorrer páginas y páginas llenas de palabras.
Como todas las noches necesito recordar lo que se siente en ese coche, en tu abrazo o siguiendo las notas de piano que me envuelven como si estuviera en una burbuja de esas transparentes que se elevan y se pierden de vista.
Como esta noche que, igual que en las últimas, se hace tarde y luego temprano, y no deja de parecerme una eternidad.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Gotas de lluvia
Aquí también han llegado las gotas, mucho más tarde y más suaves también. Su olor es distinto, y el ruido que hacen al tocar el suelo, apenas perceptible. Sólo queda tumbarse, quitarse los cascos e intentar sentirlas, aún a sabiendas que son meras gotitas en la noche y que, como mucho, te mecerán sin terminar de regar las plantas que cuelgan del balcón.
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